Crónica de una victoria anunciada

9 de octubre de 2019. Primera parte.
Pusimos el GPS para llegar a Avenida Victorica 350, Moreno. Chacarita visitaba a Fénix por la cuarta fecha del torneo femenino de Primera C, temporada 2019/20. El equipo de Pilar hacía de local ahí, en el Club Atlético Defensores de Moreno.
– “Bajás de la autopista y es a unas diez cuadras derecho”, fue la indicación que nos habían dado. El día estaba muy gris, como lo había estado toda esa semana. Era miércoles, pasando el mediodía. La Selección Argentina, ya dirigida por Lionel Scaloni, jugaba un amistoso con Alemania. Muy lejos de Moreno, en Dortmund, iba a empatar 2 a 2.

Llueve sobre mojado
El sábado 5 de octubre de 2019 amanece lloviendo en Buenos Aires. Algo que no llamó la atención porque el viernes había estado todo el día igual. Había incertidumbre porque a las 11 de la mañana estaba programado que se juegue Fénix – Chacarita. Mirá si nos vamos hasta allá y se suspende. Menos mal que lo suspendieron antes. Nos evitamos ir hasta ahí, bajo un diluvio. Así siguió todo el fin de semana. Buenos Aires bajo agua.

7: número mágico
Por la séptima fecha del torneo femenino de Primera División de 1992, Chacarita le gana a Central Ballester por 1 a 0 y consigue su primer triunfo en la historia de la disciplina. Venía de cosechar seis derrotas en fila. Era 16 de agosto. El Funebrero participó de las temporadas ´92 y ´93, consiguiendo magros resultados. Solo 4 partidos ganados sobre 28. Al terminar el año 1993, la disciplina desapareció del club. Se bajaba la persiana de una actividad que iba a volver con más fuerza que nunca 26 años después. Ya será tarea de este buceador de archivos encontrar toda esa información que hoy está tapada por polvo.

9 de octubre de 2019. Segunda parte.
A las tres de la tarde estaba pautado que se inicie el partido. El cielo estaba cubierto, con muchas nubes. Durante la mañana habían caído algunas gotas y la realidad es que si llovía un poco, la visita a Moreno para jugar con Fénix iba a ser suspendida por segunda vez.

Estadística
Cuarta fecha del torneo y Chacarita venía de tres derrotas en fila. Los números son fríos, la estadística es traicionera si no se pone en contexto. En el debut del torneo fue derrota 1 a 0 con Cañuelas, en un partido donde Chacarita tuvo dos tiros en los palos y dominó ampliamente. La segunda fecha contra Ituzaingó, fue derrota 3 a 0. Justa en un flojo partido de Chaca. En la fecha 3, locales con Vélez y nueva derrota. Esta vez por 2 a 0. Chaca lo dominó de punta a punta y con un gol desde lejos y la efectividad en una de las pocas llegadas del segundo tiempo, las velezanas se guardaron los tres puntos en el bolso.

El rival
Fénix venía de perder con Nueva Chicago por 1 a 0, en la segunda fecha le habían dado por perdido el partido contra Trocha de Mercedes por falta de ambulancia y en el debut le había ganado a Country Canning 2 a 0. Era el rival ideal para cortar la racha y empezar a sumar.

9 de octubre de 2019. Tercera parte.
Todo dado para que comience el partido, ya que el cielo había aguantado sin largar el vendaval que se iba a venir. Pero eso todavía no lo sabemos porque estamos sobre las 3 de la tarde. Solo unos chispazos. Pitazo inicial, empieza el partido y las cosas arrancan mal para Chacarita porque a los 6 minutos de partido, Fénix se pone 1 a 0. Injusto, pero las estadísticas y números no entienden de justos y pecadores y merecimientos y que era miércoles y bla bla bla…

Picnic
La gente de Chacarita se hizo presente en Moreno y se ubicó sobre uno de los laterales. Grupo de padres que se armó con reposeras, mate, bizcochos, alguna gaseosa, un sándwich y el pago de la entrada a un señor que se acercaba con un talonario con números, de esos que te dan en el almacén cuando sortean una canasta navideña, de dudosa reputación fiscal. Algunos astutos trataron de ubicarse cerca de los árboles, los que servían para frenar un poco el viento que se había levantado y, llegado el caso, usarse de paraguas. Había árboles que servían de asiento, porque sufrieron el hachazo a una altura justa para pasar a ser butacas. El señor del talonario seguía viendo si alguno se le había escabullido y no había pagado como vaya uno a saber quién exigía. Mientras tanto, y sin que él le prestara atención, el partido seguía.

Alambrado
Una de las características que tenía el Wembley de Moreno, como se lo denominó socarronamente en esos árboles – butacas, era que el alambrado era demasiado bajo. Sólo 3 pelotas para disputar el partido y sin alcanzapelotas que hagan el trabajo, más de una vez se tuvo que ir a un terreno que había al lado para ir a buscarlas y agilizar el juego. Alguno que otro se pegó una patinada ya que las zapatillas de lona, casi sin suela, no son muy amigas del pasto mojado. Y uno no anda con los botines bajo el brazo por si alguna vez le toca cumplir esa función. Allá vemos al señor del talonario, buscando nuevas víctimas.

9 de octubre de 2019. Cuarta parte.
A los 18´ del primer tiempo llegó el empate por intermedio de Laura Penna. Era el primer gol de Chaca en el torneo, el que acomodaba las cosas de acuerdo a lo que se había visto en el partido y se gritó bastante fuerte. Tanto adentro como afuera. El señor del talonario se sobresaltó porque justo le estaba cobrando a uno que le gritó el gol en la cara. No afirmo ni desmiento que era este cronista.

Vendaval
Había empezado a llover y la cancha se empezó a poner pesada. El Wembley de Moreno no cuenta con la suerte de tener a Walter Aciar a su cuidado, por lo que al ratito ya era un barrial. La camiseta blanca de las Funebreras había cambiado a un marrón aguado. Del otro lado, una camiseta rosa que también sufría las consecuencias del lodo.

9 de octubre de 2019. Quinta parte.
A los 41, a los 42 y a los 46 del primer tiempo se sentenciaron las cosas. Ya llovía fuerte y Chacarita se pone 4 a 1 justo antes de irse al descanso. Cronológicamente hay que decir que primero fue Julieta González, luego (nuevamente) Laura Penna y cerró la trilogía Yamila Elizaul. El árbitro Meneses se apiadó de todos y dio por terminados los primeros 45. A buscar refugio debajo de los árboles y en el techo que cubría la puerta de los vestuarios.

Entretiempo
Lo que sucede habitualmente en estos casos es que uno busca algún puesto de choris, panchos, un buffet. Busca comer algo porque es un misterio que todavía la ciencia no ha resuelto y tiene que ver con el hambre que a uno le agarra en esos 15 minutos que hay entre un tiempo y otro. Ni antes ni después uno tiene hambre, pero ahí sí. Muchos termos ya se habían vaciado y había que cargarlos, cambiar la yerba, ir al baño. Bueno, nada de eso pasó. Porque no había puesto de choris, no había buffet, no había donde cargar agua y tampoco había baño. Y encima llovía como si fuese la última vez. Salen los equipos con las mismas camisetas embarradas y mojadas. Todo parece indicar que se está jugando porque ya que fuimos hasta ahí, terminemos con esto. Es miércoles y en Dortmunt Argentina pierde 2 a 0 y uno piensa como hizo Scaloni para llegar ahí.

Plateistas
Del otro lado del alambrado, pero no el que estaba contra la platea preferencial que ocupó la gente de Chacarita sino el que estaba detrás del banco de los suplentes, sobre la calle Perú, se agolparon unos pibes en bicicleta que iban y venían de una esquina a la otra jugando una carrera. Pero claro, un partido de fútbol siempre es más entretenido. Ahí acomodaron sus bicis y se sentaron sobre unos montículos de tierra que los levantaban como 40 centímetros del nivel del mar.

9 de octubre de 2019. Sexta parte.
A las 16:01 empezó el segundo tiempo y la lluvia no paraba, cada vez se veía menos. Las nubes negras, la falta de luz natural y el agua hacían que sea muy complicado jugar. Las piernas pesaban y la pelota ni te digo. Chaca ganaba 4 a 1 y manejaba las acciones. Todo muy tranquilo para el Funebrero. Una nueva ráfaga y en 2 minutos, a los 17 y a los 19, se terminó de sellar la historia. Laura Penna por tercera vez en el encuentro y Julieta Rossi para ponerse 6 a 1 arriba. A raíz de la lluvia (o como excusa), empezó la pierna fuerte y a los 24, Débora Ferreira, jugadora local, se va expulsada. Lo curioso fue que había entrado en el segundo tiempo y luego de ver la roja, empezó a insultar a la dupla técnica de su club. Vaya uno a saber qué pasaba puertas adentro para que esto suceda. Se volvió insoportable el partido, totalmente desvirtuado bajo un diluvio pocas veces visto. Un partido totalmente definido, con un equipo que hacía lo que podía y otro que manejaba las acciones, tratando de cuidar las piernas y el físico.

Rayos y centellas
Los pibes seguían sentados en el montículo de tierra que servía de butaca. Las bicis a un costado. Disfrutaban del partido pero más de la lluvia. Cuando uno es chico, la lluvia tiene esa magia que hace que a uno lo divierta estar con amigos, bajo el agua, sin ninguna preocupación. Uno de grande ya se preocupa de no mojarse el calzado, buscar un refugio hasta que pare, caminar bajo techo, maldice si el pronóstico no anuncia que va a llover y así sucede. De hecho, hablar del clima es uno de los temas favoritos en ascensores y conversaciones intrascendentes de paso. El cielo negro era el bastidor perfecto para reflejar los rayos que ya cubrían Moreno. Todo eso sucedía a espaldas de los chicos. Pero de frente al árbitro, que tomó una sabia decisión.

Recaudación
El señor del talonario ya no estaba dando vueltas por el predio, ni siquiera se lo veía. Lo que no quedaba claro era si trabajaba para Fénix o era de ahí. O simplemente un oportunista. Se había hecho unos buenos pesos y nadie lo iba a controlar, ni siquiera la delegación local de AFIP.

Suspensión
A los 34 del segundo tiempo, y debido a la tormenta eléctrica que se había desatado, el árbitro Wenceslao Meneses decretó el fin del partido. La gente de Fénix protestaba porque querían seguir el partido, diciendo que se veían perjudicados por la suspensión. Acá iría un signo de pregunta, pero les juro que es verdad. Ese era el reclamo. Con buen tino, el referí mandó a los equipos a los vestuarios y todo suspendido.

9 de octubre de 2019. Séptima parte.
Chacarita le ganó 6 a 1 a Fénix y de esta manera consiguió su primera victoria en el campeonato. Pasaron 9.915 días de aquel lejano triunfo contra Central Ballester. El informe del árbitro indicó que “…el partido fue suspendido a los 81´ minutos debido a las intensas lluvias con tormenta eléctrica que no cesaba y ponía en peligro la integridad física de las jugadoras y todos los presentes en el estadio…”. El expediente 84.334, publicado en el boletín 5760 del tribunal de disciplina de AFA, le dio por perdido el encuentro a Fénix. Una nueva historia había empezado a escribirse en la disciplina para Chacarita. Esta vez no va a haber que ir a buscarla bajo el polvo, como está pendiente aquella historia. Esto es más presente que nunca.

Síntesis del partido
FÉNIX   1   –   CHACARITA JUNIORS   6
Jugado el miércoles 9 de octubre de 2019 en Defensores de Moreno (local Fénix).

Fénix: 1- Bárbara Samudio Alvaris; 4- Joana Colman, 2- Natalia Samudio Alvaris, 6- Agustina Pereyra (ET, 18- Débora Ferreira), 3- Daiana Aguirre (13´ ST, 17- Araceli Ojeda); 7- Florencia Ayala, 5- Florencia Castillo, 11- Sabrina Samudio, 8- Micela Mamani; 10- Tamara Soraire; 9- Brenda Araya (21´ ST, 15- Yésica D´Angelo). DT: Fernando Núñez y Rodrigo Almada. Suplentes: 12- Solange Saucedo, 13- Trinidad Cuello, 14- Mara Franco, 16- Romina Almada.

Chacarita Juniors: 1- Melina Bertalán; 4- Agustina Claramunt, 2- Daniela Polieri, 6- Yamila Castellano, 3- Vanesa Segato; 8- Elida Barreto González, 5- Yamila Elizaul, 11- Sofía Cabañas (13´ ST, 18- Araceli Micaela Blanco), 10- Julieta González; 7- Julieta Rossi (22´ ST, 13- Lucía Caro), 9- Laura Penna (29´ ST, 17- Natalia Chade). DT: Mario Giménez. Suplentes: 12- Karen Benítez, 14- Oriana Oliva, 15- Tania Zalazar, 16- Sol González Fernández.

Goles: 6´ PT, Araya (F); 18´ PT, Penna (CJ); 41´ PT, Julieta González (CJ); 42´ PT, Penna (CJ); 46´ PT, Elizaul (CJ); 17´ ST, Penna (CJ); 19´ ST, Rossi (CJ).

Amonestadas: No hubo. Expulsadas: 24´ ST, Ferreira (F). Árbitro: Wenceslao Meneses. Líneas: Nicolás Gruccio, Santiago Escudero.

Chacarita Juniors
Diego Zelonka