El día que Maradona fue jugador de Chacarita

Luego de su paso por Sevilla, y con la disputa de varios clubes por tenerlo, en el año 1993, “El Diez” se entrenó con el plantel y hasta llegó a jugar un partido amistoso para el Funebrero.

Quién lo recuerda es Marcelo Pilo, por entonces defensor del equipo, donde describe la experiencia de haber compartido la cancha con el mejor jugador de todos los tiempos.

“Fueron tres días que entrenó con nosotros, nuestro técnico era Miguel Ángel Lemme, quien armó el equipo del ascenso de Chacarita del 94′. Lemme venía de ser ayudante de campo de Bilardo en el Sevilla, por eso la cercanía con Diego. El primer día cuando estábamos entrenando en Palermo, con el profe Dibos, Diego se baja del auto y ve al cabezón Lemme, se cruza a saludarlo y automáticamente el grupo se quedó parado.
El cabezón se da vuelta y nos dice “Muchachos ¿Tienen algún problema de que Maradona corra con nosotros?” Imaginate la cara nuestra, ninguno de nosotros hablaba, estábamos admirados, ¡Teníamos a Dios delante de nosotros!”.

Por ese entonces, Chacarita disputaba el torneo de Primera B, mientras que Maradona, luego de volver de Sevilla, estaba sin club a raíz de su sanción por doping.

La historia continúa cuando Diego se presenta en la cancha en San Martín: “Estábamos en el vestuario, aparece por la puerta y pregunta “¿Permiso, se puede? Nos volvió a pasar lo mismo, todos en silencio porque no sabíamos qué decir; con respeto nos saluda uno por uno de los que estábamos ahí”, detalla Pilo y agrega: “De haberlo enfrentado es algo que me llevo guardado y lo voy a tener siempre en mi memoria”.

El final de esta crónica maradoniana con Chacarita culmina cuando el funebrero disputa un partido amistoso ante Comunicaciones en Agronomía, y Diego vuelve a estar ahí; “Hizo fútbol con nosotros 30 minutos en el partido y después se quedó pateando a los arqueros junto con Claudio Rodríguez, compañero nuestro, que se conocían de los cebollitas. La competencia de patear al arco, probando a los arqueros de afuera del área, era una competencia hermosa porque se cargaban entre los dos, ver como él pateaba a los arqueros y con qué facilidad la pelota entraba a los ángulos”, relata el ex jugador tricolor quien fue parte del plantel campeón que logró el ascenso a la Primera B Nacional ante Tigre en 1994.

Finalmente unos días después, Maradona vuelve a jugar oficialmente en el fútbol Argentino, donde firma para Newell’s.

Para Marcelo Pilo, como para el mundo futbolístico, cuesta aceptar una ausencia tan irremplazable como lo era Maradona; “Es difícil no ver una imagen por televisión y que no se te caigan las lágrimas. Esa sencillez de lo que era Diego, esa humildad, ese magnetismo que tenía era inexplicable. Era verlo y no mirar otra cosa que no sea a él”.

Para concluir la anécdota, Pilo expresa emocionado ; “Fueron tres días maravillosos que me dio el fútbol y Chacarita».