Opinión: El mito y la instalación mediática de Chacarita como objeto de violencia

Finalizado el reciente encuentro de 8vos de Final de Copa Argentina entre los equipos de Chacarita Jrs y Defensa y Justicia, y muy a pesar de la derrota, los funebreros nos encontramos felices por haber vuelto a vivir un encuentro con público de ambas parcialidades donde, no solo se acompaño al equipo nuevamente en una tribuna colmada y en Estadio ajeno al funebrero, sino que además de haber vivenciado la fiesta y el folklore particular del publico asistente, nuestra parcialidad ha dado una nueva muestra de encontrarse claramente a la altura de las circunstancias, ya sea alentando y colmando su tribuna, sino así también con el perfecto orden para el ingreso, egreso y comportamiento durante toda la jornada.

No obstante ello, es lamentable para quienes vivenciamos cotidianamente a nuestra institución, el maltrato y el prejuicio con el  que,  desde determinados sectores periodísticos,  se intenta de modo permanente asociar a nuestro publico con la violencia que acontece en los estadios del futbol argentino, casi, dándole a nuestro nombre la particularidad exclusiva de la violencia en el futbol de nuestro país.-

Chacarita Juniors es una institución con casi 110 años de historia. Una asociación civil sin fines de lucro que ha dejado huella imborrable en el fútbol argentino a base de triunfos, títulos y una hinchada de las más fieles del país. Es que, sin dudas, el “Funebrero” es uno de los equipos más populares de la Argentina. Pero lamentablemente, nada de esto se destaca cuando nuestro primer equipo juega de local o visitante.

Desde principios de la década del 80, en una época nefasta de la Argentina, por la vinculación de un sector de la hinchada con el peronismo, los medios de comunicación comenzaron a tildar y a instalar en la sociedad futbolera que el elenco de San Martín era un club con una masa societaria violenta, agresiva y sin ningún tipo de comportamiento racional para presenciar un espectáculo deportivo. Y aunque debemos ser honestos, Chacarita ha participado en muchos casos de violencia, algunos extremos. Ahora bien, ¿Qué clubes no lo han hecho?.

Lamentablemente en el último tiempo la violencia en el fútbol está asentada. Hace casi 10 años que no se permite al público visitante para asistir a los estadios del ascenso. La incapacidad, o desidia, de quienes están a cargo de la seguridad en los Estadios ha logrado esconder el problema y no enfrentarlo.

Sin embargo, y para adentrarnos en el tema en cuestión, durante la presente edición de Copa Argentina casi el total de los equipos participantes pudieron disputar sus encuentros con público de ambas parcialidades. Menos Chacarita Juniors.

Parecía que el cotejo disputado ayer frente a Defensa y Justicia no iba a ser la excepción.  Por fortuna, la incansable tarea llevada a cabo por la Comisión Directiva en este tema dio sus frutos: El pueblo “tricolor” iba a poder asistir nuevamente de visitante para ver al equipo. Pero ahí no termina todo, los medios de comunicación, alertaron esta decisión. No querían, no quieren, que nuestra gente vaya a los diferentes estadios.

Por momentos no se comprende el porqué de tanto desagravio y rechazo para con un club con la humildad y la historia de Chacarita. Y menos viniendo de medios que, o no cubren el ascenso o muy rara vez lo hacen, pero que además  y por lo menos, sufren permanentes cuestionamientos por su falta de objetividad .

El partido por la copa Argentina se jugó. Nos tocó perder. Así es el fútbol. Pero la noticia, que no es tan noticia para nosotros que sabemos lo que somos, fue el comportamiento ejemplar de nuestros hinchas. ¿Por qué nadie destacó en su tapa que la hinchada de Chacarita se comportó perfectamente? ¿Por qué si hubiera habido un mínimo hecho vandálico se hubiera propagado como reguero de pólvora? Porque Chacarita vende, en los medios ajenos al fútbol, por la violencia. Nada más.

Está en nosotros demostrar nuestro verdadero corazón, el alma de los colores, la pasión por nuestro equipo. Chacarita es grande por su gente. Eso nunca cambiará. Resta seguir trabajando por el camino del reconocimiento, sin esperar mas que nadie, y seguir desmitificando a nuestro club ante quienes pretenden asociarlo permanentemente con la violencia. Esa misma violencia que genera la desinformación premeditada.-

 

Walter Zalcman – Ezequiel Gandiaga

Departamento de Prensa

Club Atlético Chacarita Juniors.